sábado, 9 de octubre de 2010

“Tratando de retratar RETRATO DE UN HOMBRE INVISIBLE de PAUL AUSTER” una crítica literaria post retro por Gean Carlo Villegas


“Tratando de retratar RETRATO DE UN HOMBRE INVISIBLE del libro LA INVENCI☺N de la SOLEDAD de PAUL AUSTER”

una crítica literaria post retro por Gean Carlo Villegas



El libro, La invención de la soledad de Paul Auster está dividido en dos partes: Retrato de un hombre invisible y El libro de la Memoria. Por cuestiones de tiempo y espacio sólo escribiré sobre RETRATO DE UN HOMBRE INVISIBLE.

ADVERTENCIA: Si no has leído el libro, y no quieres saber de qué se trata, te recomiendo que abandones tu lectura ahora.

La primera parte narra la historia de su padre en una combinación de recursos a veces en tercera persona (como narrador testigo limitado), epistolarmente, con recortes de periódicos, citas y en primera persona cuando cuenta cosas de su propia vida con la finalidad de describir/descubrir a su propio padre.

Retrato de un Hombre invisible comienza con un epígrafe de una cita de Heráclito: “Si buscas la verdad, prepárate para lo inesperado, pues es difícil de encontrar y sorprendente cuando la encuentras”. Luego, Auster nos hace una descripción detallada de su padre, la casa y la soledad que lo rodeó hasta el día de su muerte. Esta descripción cruda y veraz es posible, gracias a que (supuestamente) el propio Paul Auster fue el responsable de asegurarse de que la casa de su padre fenecido quedara limpia para los nuevos dueños, ya que pocas semanas antes de morir, su padre, la había vendido tras muchos años de negarse a hacerlo.

En el proceso de la “limpieza” se da cuenta de lo poco que realmente conocía a su padre. Filosofa sobre el hecho de que los objetos que su padre guardó (que a fin de cuentas todos guardamos) por mucho tiempo, y la realidad de que a la persona que no conoce la historia detrás de los mismos, los objetos resultan inútiles y sin ningún valor aparente. “Por sí mismas las cosas no significan nada. […] …una vez ha llegado la muerte, todo es absolutamente inútil.” p.6

En ese proceso de limpieza, Paul Auster nos narra lo que vivió durante esos días y nos confiesa un párrafo aquí y una oración allá, lo que yo llamo su seudo-semi-caótico proceso de escritura y sus cuestionamientos con relación a la empresa que se ha propuesto escribir/contar (la historia de su padre). ¿Pero cómo contar la historia de alguien que apenas conocía?, se pregunta una y otra vez.

“Había perdido a mi padre; pero al mismo tiempo lo había encontrado. Mientras mantuviera aquellas fotografías ante mi vista, mientras las siguiera contemplando con absoluta atención, sería como si estuviera vivo, incluso en la muerte.” (p. 8).

Tal vez esté equivocado pero, para mí todas las memorias y biografías son narrativa de ficción por mas arraigado a la realidad que estén; y son mucho más ficción cuando vienen de un escritor profesional que sabe cómo ordenar la realidad. Es mi opinión que se crea una ficción de lo que se recuerda. La historia nos ha demostrado que la realidad es imposible de capturar en todos sus planos, por eso, al capturar cualquier cosa en palabras lo que hacemos es quedarnos con los pelos arrancados de una bestia salvaje y veloz que se nos escapa intentando agarrarla en vano… Bueno, lo que no puedo decir es que todas las memorias son obras maestras como esta, si es que La invención de la soledad en realidad es una memoria, porque muy bien podría pasar por novela autorreferencial, que creo que eso es, aunque no sé, yo no soy un experto en literatura sólo soy un lector promedio que quiere ser escritor… estoy delirando… nada, pero lo que sí estoy seguro es que a veces yo no sabía si estaba leyendo un libro de poesía disfrazado porque tiene que ser poesía un párrafo que comienza con oraciones como: “-Mi recuerdo más temprano: su ausencia.” O como: “-Recuerdo más próximo: un anhelo.” (P. 11).

En el transcurso de la narración, Auster, se va quejando de que su padre era un insensible. Entonces él se cuestiona qué fue lo que le pudo haber pasado a su padre que lo hiciera ser de esa manera. Finalmente en ese proceso de “limpieza” se da cuenta, al encontrar una vieja fotografía de su familia que la figura de su abuelo que nunca conoció esta invisible porque la foto fue alterada, como si se hubiese borrado la imagen del hombre, como si fuese el retrato de un hombre invisible. Con esto se da cuenta que hay una historia de su familia paterna que él no conoce y que posiblemente su padre tampoco conocía. Tras unas (supuestas) casualidades (no causalidades) descubre que su abuela había matado a su abuelo. Nos trascribe (supuestos) recortes de periódicos y citas de reporteros de la época en que seguían el caso de la abuela paterna de Paul Auster y de cómo salió absuelta.

“A veces tengo la sensación de que estoy escribiendo sobre dos o tres personas diferentes, distintas entre sí, cada una en contradicción con las otras. Fragmentos. O la anécdota como forma de conocimiento. Sí.” (p.32)


Auster nos da muchos ángulos sobre la vida de su padre, no se limita a lo que él recordaba de él si no que también incluye diferentes recursos como una carta de agradecimiento de una de sus inquilinos que rebelaban lo bueno que era con ellos (cuando era insensible con él) entre otras cosas.

Finalmente, ya en la última página de Retrato de un hombre invisible, hace una enumeración magistral que debo transcribir:

“De la casa un reloj, unos jerséis, una chaqueta, un despertador, seis raquetas de tenis y un viejo Buick que apenas si funciona. Un juego de platos, una mesa de café y tres o cuatro lámparas. Una estatuilla de Johnnie Walker para Daniel. El álbum de fotografías en blanco, «Los Auster. Ésta es nuestra vida». /»Al principio pensé queu sería un alivio aferrarme a estas cosas, que me recordarían a mi padre y me harían pensar en él durante el resto de mi vida. Pero por lo visto los objetos no son más que objetos. Ahora me he acostumbrado a verlos y he comenzado a pensar en ellos como si fueran míos. Miro la hora en su reloj, uso sus jerséis, conduzco su coche; pero todo ello no me brinda más que una falsa ilusión de intimidad, pues ya me he apropiado de todas estas cosas. Mi padre ya no está presente en ellas, ha vuelto a convertirse en un ser invisible. Y tarde o temprano las cosas se romperán o dejarán de funcionar y tendremos que tirarlas a la basura. Dudo que eso tenga la más mínima importancia.”

Luego se pregunta qué su hijo que es un bebé “pequeño y feroz, dormido en su cuna en la planta de arriba” sacará en limpio de esas páginas cuando tenga edad para leerlas y yo no puedo evitar hacerme el mismo cuestionamiento sobre qué podrán sacar en limpio de mi obra y quién me recordará una vez yo no este vivo sobre la faz de la tierra…
Una lágrima cae sobre mi teclado…


Referencias:
Fotocopias tecatas de LA INVENCIÓN DE LA SOLEDAD de Paul Auster

http://www.puertorricuentos.com/


lunes, 4 de octubre de 2010

LA INVENCIÓN DE LA SOLEDAD de Paul Auster


Paul Auster dijo en una entrevista del Paris Review:  "...a work of the imagination allows you a lot more freedom and maneuverability than a work of nonfiction does. On the other hand, that freedom can often be quite scary. What comes next? How do I know the next sentence I write isn’t going to lead me off the edge of a cliff? With an autobiographical work, you know the story in advance, and your primary obligation is to tell the truth. But that doesn’t make the job any easier. For the epigraph of the first part of The Invention of Solitude, I used a sentence from Heraclitus— in Guy Davenport’s unorthodox but elegant translation: “In searching out the truth be ready for the unexpected, for it is difficult to find and puzzling when you find it.” In the end, writing is writing. The Invention of Solitude might not be a novel, but I think it explores many of the same questions I’ve tackled in my fiction. In some sense, it’s the foundation of all my work.".


En el libro puedes encontrar algo como esto:“Cada libro es una imagen de soledad. Es un objeto tangible que uno puede levantar, apoyar, abrir y cerrar, y sus palabras representan muchos meses, cuando no muchos años de la soledad de un hombre, de modo que con cada libro que uno lee puede decirse a sí mismo que está enfrentándose a una partícula de esa soledad. Un hombre se sienta solo en una habitación y escribe. El libro puede hablar de soledad o compañía, pero siempre es necesariamente un producto de la soledad.”.
(página 69 de mis fotocopias "tecatas") de LA INVENCIÓN DE LA SOLEDAD de Paul Auster.


Aunque me lleno la boca diciendo que no leo narrativa mientras escribo, acabo de pecar al terminar la lectura de LA INVENCIÓN DE LA SOLEDAD de Paul Auster.

La había comenzado hace como un año y abandoné la lectura porque tenía otros libros que leer como parte de la maestría que me ha ayudado a formarme como escritor y, entre otras cosas, a endeudarme con sobre diez mil dólares en préstamos estudiantiles pero ese es otro tema que no viene al caso…).

WOW, es lo único que puedo decir sobre LA INVENCION DE LA SOLEDAD de PAUL AUSTER; WOW y simplemente WOW…

Me arrepiento de no haberlo terminado en aquel momento que lo comencé a leer, pero algo se trama el destino con que yo lo haya terminado de leer ahora.

Siendo franco, no es vagancia, pero nada de lo que yo escriba en esta entrada puede resumir el placer que me causó leer este impresionante libro. No hay nada que yo pueda escribir que eficientemente resuma todas las reflexiones sobre la vida, la escritura, la memoria, los recuerdos, la relación con mi padre, mi familia , la importancia de la palabra escrita y su relación con lo que somos, la relación entre la soledad y la creatividad que la lectura me ha causado.

Este blog es producto de mi soledad... el hecho de que tú esté leyendo esta porquería de Blog es producto de tu soledad.
Mi soledad y tu soledad convergen en este punto.

Si no tienes dinero, puedes leerlo gratis en el siguiente enlace: LA INVENCIÓN DE LA SOLEDAD o comprarlo en http://amzn.com/8433920979