jueves, 7 de junio de 2012

Primera parte de un comentario Post Retro de Ignavo Valparaíso de Elidio La Torre Lagares




Primera parte de un comentario Post Retro sobre la novela/fábula Ignavo Valparaíso, El magnífico del escritor puertorriqueño Elidio La Torre Lagares

Hace unos días un amigo me preguntó de qué se trataba la nueva novela/fábula de Elidio La Torre Lagares, esa que se titula Ignavo Valparaíso,El Magnífico de la que tanto me paso hablando.

Conociendo la capacidad limitada de ese amigo (cuyo nombre me reservo por cuestiones legales), pensé contestarle que era una historia comiquísima y divertida, narrada por un vagabundo (que aclara a cada rato ser un errabundo filósofo o algo así)  que aparece en Puerto Rico tras haber sobrevivido la desaparición de una isla vecina espejo de Puerto Rico por un supuesto maremoto causado por un acto de magia de un mago/ilusionista que descubrió por primera vez lo que se siente cuando una Aurora Borealis de la vida te rompe el corazón. 

Dicha explicación hubiese sido demasiado simple para tal obra maestra de la literatura puertorriqueña y tampoco quería adelantarle demasiado los pormenores de la trama pero mientras buscaba una explicación más apta para mi amigo, él me sorprendió con una pregunta inesperada:
-¿Cuánto cuesta? 
-Un peso -le contesté mientras se lo mostraba en la pantalla de mi celular.
-¿Qué tan bueno puede ser un libro que cuesta un peso? –me preguntó con una cara de que la buena literatura al menos debe costar poco más del salario mínimo federal.
-¿Me preguntas que qué tan bueno puede ser un libro que cuesta menos de un peso?
-Sí – me contestó desafiante.
En ese momento lo patee en las pelotas y le expliqué que esa pateada no le había costado nada pero que no la olvidaría jamás.
-¡Haaaaaaa! Ahora entiendo –me dijo mientras brincaba de un lado a otro con una clara expresión de dolor y alegría contradictoria-. Ahora mismo me lo voy comprar.
-De nada te vale que lo compres si no lo vas a leer.
-No, Gean, lo voy a leer. Con esa explicación que me has dado ahora te entiendo y te prometo que me lo voy a leer-me dijo mientras sacaba su Iphone y buscaba en amazon el libro electrónico-. Ya me lo compré. Mira.
-Qué bueno...Me tengo que ir a trabajar -le dije, y me marché. No lo he vuelto a ver desde hace mucho tiempo pero  estoy por preguntarle qué le pareció...